Lo importante es caminar

Sufrió un accidente cerebro vascular que le dejó secuelas para toda la vida. Le dijeron que sería difícil ser sacerdote por su condición, pero él sabía lo que quería y confiaba, que con Dios, lo lograría. Hoy, en su décimo año de sacerdocio, da testimonio de la alegría que genera compartir a Cristo y vivir a la luz del Evangelio. El padre Osvaldo Briceño es sacerdote de la Arquidiócesis de La Serena y actualmente se desempeña como párroco en Ovalle.

 

 

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